'Días Futuros' de Eduardo Alonso en la Fundación Laxeiro

Tuesday, July 3, 2012


Con el título Días futuros el artista Eduardo Alonso (Santander, 1972) irrumpe en el panorama expositivo gallego con una propuesta multidisciplinar que encuentra en la arquitectura utópica su forma de expresión.
La exposición, estructurada a partir de numerosos elementos tridimensionales que para el autor, más que esculturas, deben ser entendidas como maquetas, muestra un paisaje urbano en el que la soledad, la incomunicación y el aislamiento, son las características dominantes de un futuro posible que, sin lugar a dudas, funciona como una pesadilla, una distopía que encuentra sus correspondencias literarias en obras Un mundo feliz (1932) de Aldous Huxley o 1984 (1949) de George Orwell.

Días futuros es el resultado de un proceso de trabajo, que comienza en el año 2006 y se materializa en ferias como: Art Madrid, Arte Santander, Espacio Atlántico, Valencia Art o Arte Salamanca
Ahora el proyecto llega a Galicia, a la sede de la Fundación Laxeiro, hasta el 30 de Septiembre, dentro de la II Edición del proyecto Entre mares que el año pasado trajo, en su primera edición, la exposición titulada No me escribas, tampoco verte, del artista Pepe Beas.

Con este proyecto, Eduardo Alonso utiliza las técnicas del maquetismo al servicio de la expresión artística, en un contexto de multidisciplinariedad que bebe de las artes narrativas, la arquitectura y la tradición minimalista en la que la huella manual del artista queda anulada y la interrelación con el espacio expositivo es un factor clave a la hora de mostrar el trabajo. 



Siguiendo estas premisas, Eduardo Alonso recrea en la sala de la Fundación Laxeiro, un espacio blanco, sin referencias geográficas, una cartografía imposible que es intervenida con sus maquetas, blancas y rojas, de una factura limpia que sugiere un silencio, no solo visual, sino también vivencial. Un espacio habitado por seres solitarios, perfecamente integrados en ese mundo distópico, ese no lugar que conforma una ciudad del futuro perfectamente funcional pero despojada del ruido, entendido este como la infinidad de elementos contingentes de la cotidianidad humana, provocados por la convivencia y la comunicación interpersonal, elementos definitorios de la polis que Eduardo Alonso elimina, para recrear un mundo en el que el azar no tiene cabida.

Su(s) personaje(s), habitante(s) de esos Días futuros que él bautiza como el extraño, encarna al hombre alienado (Marx) y unidimensional (Marcuse) que para Eduardo Alonso sería el habitante perfecto de esa distopía, auténtico futuro posible hacia el que puede estar caminando nuestra sociedad, inmersa en una espiral de productividad económica en la que la condición humana del individuo tiene cada vez menos importancia.

Formalmente, la obra de Eduardo Alonso se mueve entre la pintura, la escultura y la instalación. Elementos todos ellos puestos al servicio de un relato que, como en este caso, frecuentemente encuentra en el fatalismo futurista su lugar narrativo, introduciéndonos de modo sutil (por el atractivo visual de sus piezas) en un mundo terrible que él propone como un futurible que estamos llamados a evitar.

EL ARTISTA

Procedente de la pintura, Eduardo Alonso no tardó en comprender que para satisfacer sus necesidades como creador, debía pasar a las tres dimensiones y es así, como desde hace más de diez años, combina en su trabajo lenguajes, técnicas y soportes a través de los que rompe con su condición de pintor, para convertirse en un artista transversal, con una obra que conlleva una fuerte carga narrativa en la que proyecta sus preocupaciones ideológicas. 
Desde 1997 lleva exponiendo en diversos espacios y galerías del territorio español como Avilés, Barcelona, Bilbao, Castellón, Madrid, Valencia y Valladolid entre otros. Ha merecido premios en diversos certámenes como Certamen de Jóvenes Autores. Junta de Castilla y León en 1993 y 1994;  Primer Premio, Certamen de Dibujo, Ciudad de Palencia en 1994; Primer Premio de Diseño del Ayuntamiento de Madrid para Jóvenes Autores en 1996; Primer Premio de Acuarela en el Certamen de Pintura San Pedro Regalado, de Valladolid en 1997 y Premio de Adquisición, Certamen de Pintura de Lalín, Pontevedra, en 1999; Medalla de bronce de la Bienal de Sama de Langreo y premio de adquisición  Cajastur en 1999; Mención adquisición XXIII Certamen de Artes Plásticas de Ciudad Rodrigo, 2007; Trofeo IV Encuentro De Puerta en Puerta Villafranca de los Caballeros, 2007; Accesit de Grabado en el Certamen de Artes Plásticas Ciudad de Granada, 2007 y Obra premiada en la feria Estampa con una beca de la Fundación CIEC, 2008.

Tiene obra en Colección Cajastur; Colección Caja Ávila; Comunidad de Madrid; Junta de Castilla y León; Ayuntamiento de Valladolid; Diputación de Valladolid; Ayuntamiento de Palencia; Ayuntamiento de Granada y diversas colecciones particulares.